Historia de la peseta
Peseta a USD
Discurso de Eugenio Domingo Solans, Miembro del Consejo de Gobierno y del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo, pronunciado en la Conferencia organizada por el Colegio de Economistas de Madrid, Casino de Madrid, 28 de febrero de 2002.
Colegas economistas de Madrid, nos hemos reunido aquí esta noche para despedir a la peseta y, con ello, rendirle el homenaje que se merece. Quiero agradecer al Colegio de Economistas y, en particular, a su Presidente, Manuel Lagares, que me hayan invitado como maestro de ceremonias de este feliz acontecimiento. Utilizo la palabra "feliz" porque la peseta, al fin y al cabo, se ha ido a "un lugar mejor", y esto lo digo sin ánimo de faltar al respeto.
En efecto, ¿qué mejor destino puede tener una moneda europea que acabar sus días formando parte del euro, nuestra gran moneda internacional, a la que la peseta ha transmitido una valiosa y positiva experiencia? Una larga vida, una muerte natural anunciada y el mejor de los herederos. No creo que se pueda pedir más.
No sería de buen gusto, por mi parte, hablarles hoy del euro. Cuando se rinde homenaje a alguien, es esa persona, y no sus sucesores o herederos, la que es objeto de cualquier discurso. Además, cuanto menos se hable de una moneda en uso, tanto mejor, y, tras el inevitable revuelo causado por su exitosa introducción en la economía europea, el euro ha entrado en una fase de silencio que es el mejor exponente de la normalidad monetaria. Para una moneda, el silencio es un aplauso. Así pues, dejemos al euro su tranquilidad y hablemos de nuestra peseta.
Valor de la moneda en pesetas
Tras un exitoso comienzo como banco comercial y emisor, el Banco de Bilbao afrontó la década de 1860 buscando consolidar su posición como primera institución financiera de la ciudad. Fue una década convulsa en España, plagada de acontecimientos sociales y económicos que pondrían a prueba la fortaleza y credibilidad del banco.
Desde los inicios del Banco de Bilbao, sus dirigentes albergaron la intención de crear una caja de ahorros controlada por el propio banco. El proyecto se hizo realidad en marzo de 1861, tras superar una serie de obstáculos, la mayoría de ellos derivados de la oposición de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid. Tras obtener la aprobación de las autoridades pertinentes, la Caja de Ahorros del Banco de Bilbao se convertiría en la primera caja de ahorros controlada por un banco en España. La intención no era otra que permitir a las clases trabajadoras de la ciudad disfrutar de un cierto nivel de prosperidad económica mediante la obtención de intereses por sus depósitos. Aunque la recién creada institución bancaria fue la primera en su género, no fue, ni mucho menos, la primera caja de ahorros de la capital. La Caja de Ahorros de la Invicta Villa de Bilbao fue fundada en 1845 por la élite financiera y las familias acomodadas de Bilbao.
Símbolo de peseta
El turbulento siglo XIX también fue testigo de varias reformas monetarias que crearon más problemas de los que resolvieron, debido a la mezcla de diferentes valores en circulación. La tan necesaria revisión llegó finalmente con la introducción del sistema métrico decimal, un sistema de medida universal que se extendió gradualmente por toda Europa. España lo adoptó en 1849, pero el sistema no entró en vigor hasta 1868, año en que Isabel II fue destronada en la "Revolución Gloriosa".
Decidido a alinearse con Europa, el Gobierno Provisional adoptó los principios de la Unión Monetaria Latina, una convención que estandarizaba el peso, el tamaño y la pureza de las denominaciones de las monedas basándose en el sistema métrico decimal. Así nació la peseta.
La peseta fue la moneda de España durante más de cien años, experimentando cambios en su imaginería y una evolución gradual en su composición, desde el metal precioso hasta las aleaciones modernas de bajo coste. La última emisión, una moneda de 100 pesetas que revivía simbólicamente la personificación reclinada de España de 1868, se produjo en 2002.
Pronunciación de peseta
Cada moneda trae consigo un pequeño y particular pedazo de historia. Las monedas han sido testigos de excepción, medios de expresión, vehículos de ideologías de cada uno de los episodios que forman la historia de un país, constituyendo un valioso y preciado tesoro, de mucho mayor valor que el motivo estampado en el reverso.
Cada peseta encierra en sus minúsculas proporciones la historia, la política, la religión, la economía y el arte del instante en que fue acuñada. La peseta alberga 134 años de historia concentrada de España.
La elección del nombre se debió principalmente a su familiaridad de uso. Algunas denominaciones como "maravedí", "real", "escudo", etc. quedaron sepultadas bajo el término peseta, de uso común durante el reinado de Isabel II. También parece que en Cataluña circulaban pesetas desde antes de la Guerra de la Independencia.
La primera moneda acuñada en 1869 fue la unidad. Nació con la leyenda "Gobierno Provisional" en el anverso, en lugar de "España", texto que figuraría en las siguientes acuñaciones y en las monedas de plata. El motivo elegido fue la personificación de Hispania descansando sobre los Pirineos inspirada en las monedas del emperador Adriano. La moneda de bronce, por su parte, representaba a España como una figura matrona sentada sobre las rocas. Ambas fueron magníficamente grabadas por Luis Marchionni, que desde 1861 ocupaba el cargo de grabador principal de la Casa de la Moneda.
