El pesetas

Peso
La despedida de la peseta se puso en marcha con la acuñación de dos monedas: una, la de uso más cotidiano, la de 100 pesetas, y otra, la tradicional conmemorativa de plata, la de 2000 pesetas. Ambas reproducen la imagen de Hispania que se plasmó en la primera emisión de pesetas en 1869.
La vida de una moneda está ligada a la historia de su país y a los acontecimientos ocurridos durante el tiempo de su circulación. La peseta, última moneda circulante en España antes de la implantación del sistema monetario único europeo, nació en 1868 durante el reinado de Isabel II. Estuvo en circulación más de cien años, durante los cuales quedó impregnada de la historia de España.
Cada moneda trae consigo un pequeño y particular pedazo de historia. Las monedas han sido testigos de excepción, medios de expresión, vehículos de ideologías de cada uno de los episodios que conforman la historia de un país, constituyendo un valioso y preciado tesoro, de mucho mayor valor que el motivo estampado en el reverso.
Peseta a USD
El nombre de la moneda proviene originalmente de peceta, una forma diminutiva catalana de la palabra (catalana) peça (lit. pieza, es decir, una moneda), no del español peso (lit. peso)[2]. [2] La palabra peseta ya se conocía en 1737 para referirse coloquialmente a la moneda de 2 reales provinciales o 1⁄5 de peso. 3] [4] Las monedas denominadas en "pesetas" se emitieron brevemente en 1808 en Barcelona bajo la ocupación francesa; véase peseta catalana.
Tradicionalmente, nunca hubo un símbolo único o carácter especial para la peseta española. Las abreviaturas más comunes eran "Pta" (plural: "Pts), "Pt" y "Ptas". Una forma habitual de representar cantidades de pesetas en letra de imprenta era utilizando letras superiores: "Pta" y "Pts".
Cuando se diseñó el primer IBM PC en 1980, se incluyó un "símbolo de peseta" "Pt" en la ROM del hardware de las tarjetas de salida de vídeo Monochrome Display Adapter (MDA) y Color Graphics Adapter (CGA), con el número de código 158. Este cuadro de caracteres original se convirtió posteriormente en la página de códigos 437 de MS-DOS. Algunos programas de hojas de cálculo para PC bajo MS-DOS, como Lotus 1-2-3, emplearon este carácter como símbolo de peseta en sus ediciones en español. Las posteriores páginas de códigos internacionales de MS-DOS, como la página de códigos 850 y otras, obviaron este carácter en favor de otros caracteres nacionales.
Cuánto valía una peseta en 1990
Discurso de Eugenio Domingo Solans, Miembro del Consejo de Gobierno y del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo, pronunciado en la Conferencia organizada por el Colegio de Economistas de Madrid, Casino de Madrid, 28 de febrero de 2002.
Colegas economistas de Madrid, nos hemos reunido aquí esta noche para despedir a la peseta y, con ello, rendirle el homenaje que se merece. Quiero agradecer al Colegio de Economistas y, en particular, a su Presidente, Manuel Lagares, que me hayan invitado como maestro de ceremonias de este feliz acontecimiento. Y digo "feliz" porque la peseta, al fin y al cabo, ha ido a "un lugar mejor", y lo digo sin ánimo de faltar al respeto.
En efecto, ¿qué mejor destino puede tener una moneda europea que terminar sus días formando parte del euro, nuestra gran moneda internacional, a la que la peseta ha transmitido una valiosa y positiva experiencia? Una larga vida, una muerte natural anunciada y el mejor de los herederos. No creo que se pueda pedir más.
No sería de buen gusto, por mi parte, hablarles hoy del euro. Cuando se rinde homenaje a alguien, es esa persona, y no sus sucesores o herederos, la que es objeto de cualquier discurso. Además, cuanto menos se hable de una moneda en uso, tanto mejor, y, tras el inevitable revuelo causado por su exitosa introducción en la economía europea, el euro ha entrado en una fase de silencio que es el mejor exponente de la normalidad monetaria. Para una moneda, el silencio es un aplauso. Dejemos, pues, al euro en paz y hablemos de nuestra peseta.
Valor de la moneda en pesetas
Cada moneda trae consigo un pequeño y particular pedazo de historia. Las monedas han sido testigos de excepción, medios de expresión, vehículos de ideologías de cada uno de los episodios que forman la historia de un país, constituyendo un valioso y preciado tesoro, de mucho mayor valor que el motivo estampado en el reverso.
Cada peseta encierra en sus minúsculas proporciones la historia, la política, la religión, la economía y el arte del instante en que fue acuñada. La peseta alberga 134 años de historia concentrada de España.
La elección del nombre se debió principalmente a su familiaridad de uso. Algunas denominaciones como "maravedí", "real", "escudo", etc. quedaron sepultadas bajo el término peseta, de uso común durante el reinado de Isabel II. También parece que en Cataluña circulaban pesetas desde antes de la Guerra de la Independencia.
La primera moneda acuñada en 1869 fue la unidad. Nació con la leyenda "Gobierno Provisional" en el anverso, en lugar de "España", texto que figuraría en las siguientes acuñaciones y en las monedas de plata. El motivo elegido fue la personificación de Hispania descansando sobre los Pirineos inspirada en las monedas del emperador Adriano. La moneda de bronce, por su parte, representaba a España como una figura matrona sentada sobre las rocas. Ambas fueron magníficamente grabadas por Luis Marchionni, que desde 1861 ocupaba el cargo de grabador principal de la Casa de la Moneda.
